La periostitis tibial es una lesión de sobreuso y estrés repetitivo en la zona de la tibia. Es una lesión muy típica de corredores (la incidencia en este deporte es mucho más alta que en otros). Suele ser una lesión muy frustrante y rebelde, pero afortunadamente responde bien al reset muscular.

Comienza como una ligera molestia en la zona delantera interior de la pantorrilla, generalmente de la mitad de la pantorrilla para abajo. Es un dolor peculiar porque se nota en el borde del hueso y no en el músculo, que es donde estamos acostumbrados a notar molestias.

En las primeras etapas de la lesión el dolor se manifiesta al principio de la carrera y desaparece cuando los músculos se calientan. Pero al agravarse se va manteniendo cada vez más y dura todo el entrenamiento, llegando a veces a ser casi permanentes y manifestarse incluso andando.

Aunque todavía persiste la discusión científica sobre su origen, la opinión más aceptada actualmente es que suele producirse por aumentos de entrenamiento o mala técnica. Los músculos de la pantorrilla (gemelos, sóleo, flexor de dedos, tibial anterior y posterior) traccionan en exceso de la tibia haciendo que el hueso reaccione con inflamación y degeneración. Se suele encontrar asociada a tendinopatías en la zona.

Suena feo... y es que efectivamente es una lesión que puede ser un calvario.

Puede confundirse con otras lesiones: tendinitis - tendinosis del tibial posterior, micro fracturas de la tibia por estrés o síndrome compartimental.

Es importante que acudas a tu fisioterapeuta para que te diagnostique bien. En reset2run colaboramos con Cristina Díaz & Co (ex atleta de élite con más de 10 años de experiencia en recuperación deportiva), que podrán ayudarte no solo con el diagnóstico sino también con el tratamiento (a menudo con un reset muscular inicial) y la recuperación.

Da el primer paso ahora

No hay un consenso científico claro sobre este aspecto, aunque de nuevo parece haber evidencia creciente sobre los factores típicos del estrés muscular y óseo: mala técnica y cambios repentinos en intensidad de entrenamiento.

En este caso una técnica incorrecta parece ser la causa principal. El exceso de apoyo sobre el talón, a menudo combinado con unas zapatillas que se van haciendo viejas y un terreno duro hacen que el impacto contra el suelo sea demasiado fuerte. Falta de estabilidad en el apoyo (cadera y glúteos suelen colaborar a aumentar el estrés de impacto.

En segundo lugar, el aumento de la intensidad, la duración o la frecuencia del entrenamiento (a veces lo aumentamos todo a la vez llevados por el entusiasmo) hace que los mecanismos de adaptación sean insuficientes, y la zona tibial sufre más estrés del que puede regenerarse.

El dolor suele ser en el borde interno del hueso de la tibia, generalmente en la parte media o inferior de la pantorrilla. A veces se parece a una quemazón. Inicialmente es solo una molestia y no impide correr, pero va aumentando progresivamente con los días. Se hace más intenso al tocar.periostitis tibial

Si el dolor está localizado en un punto muy concreto (muy focalizado) y además se mantiene aunque estés en reposo, es posible que sea una micro fractura por estrés. En este caso la afectación es del hueso como tal y es por tanto una lesión diferente. No suelen están relacionadas, aunque hay opiniones que sugieren que las micro fracturas de tibia por estrés son una evolución de la periostitis.

Si lo que duele es la cara interna del tobillo, bajando hacia la planta y extendiéndose hacia los dedos, se trata de una tendinitis tendinosis del tibial posterior. De nuevo una lesión completamente diferente.sintomas periostitis tibial

Si las molestias son en la parte exterior de la pantorrilla, en el músculo externo, lo más probable es que solo sea sobrecarga del tibial anterior, que tiene un tratamiento más fácil.

Finalmente, si lo que notas es que el dolor es general y profundo, y que aparece también falta de sensibilidad o control, entumecimiento, hormigueo o sensación de pinchazos, puede ser síndrome compartimental. Esta última es una lesión grave y es importante que acudas a un hospital pronto.

En esta lesión es especialmente importante un buen diagnóstico. En reset2run colaboramos con Cristina Díaz & Co (ex atleta de élite con más de 10 años de experiencia en recuperación deportiva).

Los tratamientos más habituales para la periostitis tibial son el descanso completo y masaje, combinados con frío-calor y a veces ultrasonidos.

Pero el reset muscular es una forma mejor de liberar de tensión la zona (recuerda que el origen es el estrés repetitivo). El sóleo suele estar muy cargado, aunque también es necesario liberar los gastrocnemios (los gemelos), el tibial anterior y posterior, y el flexor de los dedos.

Es una estrategia mejor que los tratamientos tradicionales, ya que produce una liberación muscular mayor. Además, en particular en esta zona es muy difícil alcanzar el sóleo, ya que está por debajo de los gemelos. Pero es que flexor y tibial posterior es aún más difícil, y los masajes no llegan.

El reset muscular en este caso es solo el inicio del tratamiento, porque necesitarás trabajo con excéntricos para recuperar progresivamente la zona. Tendrás que tener algo más de paciencia que en otras lesiones, ya que no es puramente muscular. Progresivamente volverás a entrenar, poco a poco, asegurando una buena readaptación. El equipo de Cristina Díaz & Co (ex atleta de élite con más de 10 años de experiencia en recuperación deportiva) es una alternativa muy buena para ayudarte en el proceso.

Progresivamente volverás a entrenar, poco a poco, asegurando una buena readaptación.

Es especialmente importante que *no* no tomes antiinflamatorios (ibuprofeno, aspirina y similares). Impiden la activación de los osteoblastos, fibroblastos y mioblastos (las células encargadas de reconstruir y mejorar los huesos, tendones y músculos respectivamente). Y necesitas las tres.

También es necesario que revises tu técnica. Te diríamos que imprescindible en este caso. Vas a tener que cambiar bastante tu forma de correr, además de activar y fortalecer bien los glúteos y flexores para estabilizar bien la carrera en la fase de impacto. Si no lo haces, la periostitis volverá a aparecer.