Lo que tienes es TENDINOSIS, NO TENDINITIS, y para curarte has de hacer otras cosas

No hay ninguna inflamación en tu tendón

Al pensar en tendinitis viene a nuestra mente un dolor punzante, falta de fuerza y de flexibilidad. Y sobre todo la imagen de semanas de frustración por no poder correr: es una lesión terca y persistente, aunque no tanto con el tratamiento adecuado.
Por desgracia, la propia denominación de tendinitis forma parte del problema. El sufijo “–itis” significa inflamación. Solo se produce por micro-roturas agudas, cuando el tendón sufre una tensión excesiva. Y es muy poco frecuente.

Por el contrario, la gran mayoría de los problemas en los tendones se producen por el sobreuso continuo, que no genera tendinitis sino tendinosis. El tendón necesita no solo estímulo y entrenamiento, sino también descanso, porque es durante ese descanso que los fibroblastos (las células especializadas en construir nuevo tendón) hacen su trabajo. Por ejemplo, el archiconocido “codo de tenista” no es tendinitis del extensor radial corto del carpo, sino una tendinosis.

Un tendón sano visto al microscopio tiene un aspecto blanco, brillante, firme.

Tendón sanoTendinosis

Con tendinosis, el aspecto cambia a apagado y ligeramente parduzco. Las fibras de colágeno ya no están alineadas (como ves en la imagen derecha) y se aprecia como frecuentemente no están enlazadas . El resultados es que el tendón es mucho menos fuerte. Literalmente.

Seguir leyendo →

TOP 8 cosas que sabemos (y 3 que no) sobre correr descalzo o amortiguado

Daniel Lieberman es profesor del Departamento de Biología de la Evolución Humana de la Universidad de Harvard. En el mundo runner se le conoce por ser uno de los gurús del barefoot running, y el inspirador del best seller de Christopher McDougall.

¿Cuánto sabemos científicamente sobre si es mejor correr descalzo o con zapatillas amortiguadas? Aunque el Dr. Liebermann (*) sea un entusiasta de correr descalzo, hoy te traemos lo que él mismo reconoce que sabemos (y lo que no).

Correr descalzo o amortiguado para evitar lesiones musculares

En los últimos 11 años ha habido más interés por la manera en que se corre que en los últimos 40.000 (que es cuando se estima que empezaron a usarse los primeros tipos de calzado). Todo empezó con el artículo de 2004 en Nature de Daniel Liebermann (que se titulaba Born to Run), que a su vez inspiró el best seller de 2009 de Christopher McDougall, que también se llamaba Born to Run.
Esto inició un debate acerca de las ventajas y riesgos de correr descalzo o con zapatillas amortiguadas.

En el debate participaban (y participan) runners, fisioterapeutas, podólogos, científicos… A medida que el barefoot y minimalismo se hicieron más populares los niveles de apasionamiento en el debate también crecieron, a menudo haciéndose irracionales y vociferantes.

Seguir leyendo →